El es Andy, uno de los encargados de ofrecer el taller Lighten Up and Shoot. Esta foto se la tomé el segundo día de taller mientras estábamos haciendo fotos en la calle y aprendíamos a usar la luz que proviene de nuestros flashes. Todos sabemos que sin luz no es posible hacer fotografía pero poco sabemos sobre cómo controlar o manipular esa luz para hacer mejores fotos. Es decir, como lograr que la luz (natural o artificial) haga lo que queremos de la manera más sencilla y rápida posible.

Otra cosa que posiblemente conozcamos es que existe una gran cantidad de equipo que se utiliza para estos propósitos pero en este taller aprendimos que podemos lograr resultados muy buenos con poco equipo, digamos con uno básico y por el que no tenemos que pagar grandes cantidades de dinero.

Durante el primer día la práctica estuvo dirigida a fotografiar con luz natural usando reflectores y difusores. Herramientas muy útiles cuando de multiplicar, dirigir o suavizar la luz se trata. Los puedes conseguir “dos en uno”, o sea que es reflector y difusor a la vez, una maravilla.

En el segundo día de taller le tocó el turno a la luz artificial, específicamente al flash. Pero el uso del flash aquí tiene un aspecto que quizás muchos desconocemos, le podemos sacar más provecho a nuestro flash si lo colocamos fuera de nuestra cámara. Ya había leído esta recomendación muchas veces pero en este taller por fin aprendí por qué esto es así. La prueba está en las fotos que se lograron ese día y la cantidad de efectos asombrosos como resultado de poder colocar el flash en cualquier lugar que no fuera nuestra cámara. Otro factor importante aquí lo fue el uso del llamado “soft box” que no es otra cosa que una especie de caja forrada de tela, misma que consigue suavizar, dirigir y difundir la luz del flash. Muchas acciones para una sola cosa, digamos que es casi una caja mágica por cuyo precio obtenemos infinitas posibilidades.

Todas estas herramientas de trabajo pueden comprarse o no en una tienda porque además tenemos la posibilidad de construirlas nosotros mismos y quizás con los mismos resultados. La diferencia, además del precio estará en que por lo general este tipo de cosas están pensadas para ser portátiles y fáciles de transportar, factores que posiblemente no obtendremos con nuestros inventos caseros.

En fin que ahora estoy mucho más clara en cuanto a qué debo hacer si quiero lograr que mis fotos sean un buen ejemplo de “creatividad luminosa”, para llamarlo de alguna manera. Fotos bien iluminadas, fotos creativas, fotos llenas de una luz que antes fue manipulada con la ayuda de un equipo bastante accesible y también gracias a Andy y Mike.